Especialidades

  Cáncer de Próstata
  Hiperplasia prostática benigna
  Cáncer de Vejiga
  Incontinencia de Orina
 
 

De la Próstata

¿Qué es la próstata?

La próstata es una glándula masculina, de pequeño tamaño que forma parte del aparato reproductor masculino. Se ubica por debajo de la vejiga y por delante del recto y se encuentra atravesada por la uretra –el conducto a través del cual los hombres orinan-. Se encarga de la producción de parte del líquido seminal, necesario para el transporte de los espermatozoides.

A pesar de no ser un órgano vital puede sufrir diferentes alteraciones –muy frecuentes en hombres mayores de 50 años – que alteran la calidad de vida de quienes las padecen.

Por ejemplo, puede sufrir procesos inflamatorios denominados prostatitis que es la causa de infección urinaria mas frecuente en el hombre.

 

Comúnmente se produce un agrandamiento benigno denominado hiperplasia prostática benigna que en muchos casos provoca trastornos miccionales que alteran la calidad de vida de quien la padece.

La otra patología importante es el cáncer de próstata, que es la enfermedad maligna más común del hombre.

Cáncer de próstata

El Cáncer de Próstata se produce cuando aparecen células anormales en la próstata, que se dividen y generan células nuevas que el organismo no necesita, y por lo tanto forman un tumor. Es la neoplasia más frecuente en el hombre a partir de los 50 años.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Edad:
El cáncer de próstata es una enfermedad, fundamentalmente, de varones de más de 50 años. A medida que aumenta la edad es mayor la incidencia de cáncer de próstata. Es poco frecuente antes de los 45 años. La mayor parte de tumores se observa a partir de los 65 años.

Antecedentes familiares: Las personas que tienen un familiar directo con cáncer prostático (padre, hermano, hijo) tienen mayores probabilidades de desarrollar la enfermedad. Por ello estas personas deben comenzar tempranamente con los controles pertinentes.
Sin embargo cualquier hombre puede desarrollar un cáncer de próstata sin tener ningún familiar con esta enfermedad, por esta razón es de vital importancia hacerse los chequeos correspondientes.
La Sociedad Americana de Urología, y la Sociedad Argentina de Urología recomiendan que todo hombre se controle a partir de los 50 años. Aquellos que tienen antecedentes familiares de cáncer de próstata, especialmente padre o hermanos, deben iniciar sus controles a partir de los 40 años.

Dieta: Existen algunas investigaciones que asocian una mayor incidencia en la aparición de la enfermedad en hombres cuyas dietas contemplan un gran ingreso calórico especialmente grasas de origen animal. Dietas con mayor ingesta de vegetales, frutas, soja tendrían una menor incidencia.

• Obesidad y sedentarismo:
actualmente se estudia la relación entre la obesidad y/o la vida sedentaria con el cáncer de próstata. Nuestro equipo médico realiza investigaciones al respecto que podrá consultarlas en esta web.

• Exposición ambiental:
Se ha observado un ligero incremento del riesgo de cáncer de próstata en determinadas ocupaciones como es el caso de granjeros y trabajadores que habitualmente están en contacto con el cadmio (baterías, pilas, industria automovilística…).

Factores raciales: Hay datos que indican que es mas frecuente en la raza negra americana. Menos frecuente en países orientales.

Esto son factores de riesgo, el identificarse con uno o más de ellos no implica necesariamente, que vaya a padecer la enfermedad. Consulte con nuestros profesionales.

¿Cuáles son los síntomas?

Muchas veces la presencia de células malignas resulta asintomático para el hombre. En otros casos manifiesta los mismos síntomas de la patología prostática benigna con mayor frecuencia miccional tanto durante el día como en la noche, disminución en la fuerza y potencia del chorro, sensación de vaciado incompleto de la vejiga luego de la micción, urgencia miccional.

Preste atención a estos síntomas:
• Sangre en la orina.
• No poder orinar.
• Necesitar orinar con frecuencia, especialmente durante la noche.
• Flujo de la orina débil o interrumpido.
• Dolor o ardor al orinar.
• Dolor constante en la parte baja de la espalda, la pelvis o la parte
superior de los muslos.

Si tiene cualquiera de estos síntomas, consulte a su médico. No olvide que estos síntomas también pueden deberse a otros problemas comunes que no son cáncer, como infecciones o agrandamiento de la próstata. Sólo su médico puede indicarle la causa.

¿Qué significa la “detección”?

“Detección”
significa buscar señales de una enfermedad en personas que no tienen síntomas. Por lo tanto, significa tratar de encontrar la enfermedad en una etapa temprana, cuando el tratamiento puede ser más eficaz.

Diagnostico Precoz

Existen dos métodos para detectar problemas en la próstata:

1- A través del examen digital de la glándula prostática: el medico examinara la próstata a través del examen rectal donde determinara la consistencia de la glándula.

2- A través de una muestra de sangre en la que se determina el porcentaje de antígeno prostático específico (PSA). Sin embargo cabe aclarar que el PSA es específico de la glándula prostática pero no es un marcador de cáncer específico. Esto significa que puede salir un valor alto como resultado de otra afección, por ejemplo la hiperplasia prostática benigna, prostatitis u otros procesos inflamatorios Se considera que el paciente que presenta una próstata normal con una PSA entre 4.1 - 10.0 ng/ml tiene una posibilidad de cáncer prostático entre 20 -30 %. A medida que aumenta el valor de PSA esta probabilidad se incrementa.

La próstata de ciertos hombres excreta más PSA que las de otros. Los niveles de PSA también pueden verse afectados por:

• Ciertas intervenciones médicas.
• Agrandamiento de la próstata.
• Necesitar orinar con frecuencia.
• Eyaculación reciente (en un período de 24 horas).

La Sociedad Americana de Urología, y la Sociedad Argentina de Urología recomiendan que todo hombre se controle a partir de los 50 años.
Aquellos que tienen antecedentes familiares de cáncer de próstata, especialmente padre o hermanos, deben iniciar sus controles a partir de los 40 años.

¿Qué tan exactas son las pruebas de detección?

Ningún tipo de prueba da los resultados correctos todo el tiempo y pasa lo mismo con las pruebas de PSA y el examen rectal digital, pero en este momento, estas son las mejores herramientas con las que contamos para detectar esta enfermedad. La prueba de PSA es mejor para indicar la presencia de pequeños tumores cancerosos, especialmente los que se presentan en el frente o los costados de la próstata o muy dentro de ella. Pero el examen rectal digital en ocasiones puede ayudar a indicar la presencia de cáncer en hombres que tienen niveles normales de PSA y por eso generalmente se realizan ambas pruebas.

Diagnostico de certeza

Biopsia:
El procedimiento se denomina biopsia prostática bajo control ecográfico transrectal. Se introduce a través del recto un transductor para visualizar la próstata y realizar biopsias en diferentes zonas de la próstata.
Una vez realizada, la biopsia es analizada por el patólogo para realizar el diagnóstico de certeza y determinar los factores pronósticos. Estos incluyen el número de biopsias positivas, el porcentaje de tumor existente en el material analizado y el score de Gleason. Este último nos permite establecer el grado de diferenciación. A mayor score (la escala es de de 2 a 10) mayor la agresividad del tumor.

En Uroclínica realizamos el procedimiento en quirófano, intentando que el paciente se sienta lo más cómodo posible, cuidado y contenido. Con bata y cofia quirúrgica ingresa a quirófano donde lo esperan…

Tratamientos

1. Control o vigilancia:
en determinados casos el especialista recomienda controlar la enfermedad y tratarla exclusivamente en caso que progrese, ya que puede presentar un muy lento crecimiento y no ser considerada causa de muerte. Esta determinación se toma en pacientes que tienen una expectativa de vida menor a 10 años, ya sea por edad avanzada o enfermedades concomitantes.

2. Radioterapia externa:
En general se utiliza un tratamiento denominado radioterapia tridimensional conformada (3D). Los rayos provienen de una fuente externa y se focalizan hacia la próstata. Se realiza diariamente durante aproximadamente 8 semanas. Pueden producir síntomas urinarios como ardor y aumento de la frecuencia miccional y algunas molestias rectales aunque estos síntomas disminuyen luego del tratamiento. Puede producir impotencia. Otra variante de la radioterapia externa es la Intensidad Modulada (IMRT)

3. Braquiterapia prostática con semillas de Yodo 125 bajo control ecográfico transrectal: Se utilizan semillas cargadas con material radioactivo que son colocadas dentro de la próstata donde liberan la energía radiante. Este es un procedimiento ambulatorio, que requiere anestesia y el paciente se reintegra a sus tareas habituales en un tiempo muy precoz. Puede producir síntomas urinarios o rectales e impotencia.

4. Cirugía: Se denomina prostatectomía radical y consiste en la extirpación completa de la próstata, las vesículas seminales y los ganglios regionales. Existen diferentes formas de extirpar la próstata, vía anterior o retropubica, vía perineal o laparoscopica. Las modificaciones de la técnica quirúrgica han permitido que la probabilidad de incontinencia urinaria sea baja. En casos seleccionados se pueden preservar los nervios erectores, responsables de la potencia eréctil, pudiendo el paciente mantener su actividad sexual luego de la cirugía.

5. Ultrasonido de alta frecuencia focalizado a la próstata: Es un procedimiento denominado HIFU, (siglas en ingles de High Intensity Focused Ultrasound). En este tratamiento se utiliza una fuente de ultrasonido transrectal que genera una energía acústica que produce temperaturas cercanas a los 100 grados centígrados focalizada directamente en la glándula prostática. Es una metodología que también puede realizarse ante fracasos de la radioterapia externa o de la braquiterapia.

La decisión de la terapéutica a seguir dependerá de varios factores:
• Edad del paciente.
• Estado general.
• Estadio del tumor.
• Características de la biopsia.
• Preferencia del médico tratante.
• Preferencia del paciente.

¿El tratamiento tiene efectos secundarios?

Los efectos secundarios del tratamiento de cáncer de próstata dependen principalmente del tipo de tratamiento, la edad
del paciente y su salud general. Puede presentarse dolor, molestias y otros efectos secundarios de leves a graves que pueden ser temporales o pueden durar mucho tiempo. Dos efectos secundarios importantes son la impotencia (no poder mantener una erección) y la incontinencia (no poder controlar la orina, lo que puede causar goteo u orinar involuntariamente). Cuando el médico explica las opciones de tratamiento, también puede explicar qué tan leves o graves pueden ser los efectos secundarios y cuánto tiempo podrían durar. Asimismo, el médico podría realizar una cirugía o recetar medicamentos para reducir algunos de estos efectos.

Ventajas

• Los exámenes médicos le permitirán saber si tiene algún problema en la próstata y de esta manera puede optar por un tratamiento adecuado.

• La detección temprana posibilita que el tratamiento sea más eficaz y que genere las mínimas alteraciones en su vida cotidiana.

¿Se puede prevenir el cáncer de próstata?

Existen algunas recomendaciones que podrían reducir el riesgo de padecer la enfermedad y/o de atenuar sus efectos.

• Mantener una dieta equilibrada. Es recomendable una dieta pobre en
grasas, sobre todo si son saturadas y de origen animal (embutidos, carne
roja, mantecas, etc. Uroclínica cuenta con un gabinete de nutrición a cardo de la Lic. Constanza López.

• Evite la obesidad.
Una dieta adecuada, rica en frutas y verduras, así como
una vida activa pueden ayudarle a mantener su peso en los niveles adecuados.

• Realice ejercicio físico con regularidad.
Se recomienda la realización de
ejercicio moderado, al menos durante 30 minutos diarios.

• Si tiene 50 años o más
, visite a su urólogo una vez al año y siga las indicaciones que le prescriba a fin que se pueda detectar el cáncer cuando aún no ha sobrepasado la próstata y las posibilidades de curación sean mucho mayores.

• Antecedentes familiares
(padre, hermanos con cáncer de próstata),
es recomendable que acudan tempranamente al urólogo para detectar precozmente las complicaciones.

Hiperplasia prostática benigna (HPB)

La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es un agrandamiento no canceroso de la glándula prostática cuya prevalencia aumenta progresivamente con la edad. De hecho, menos del 10 por ciento de los hombres de 30 años de edad tiene agrandamiento de la próstata. A los 40 años, el hombre experimenta un segundo agrandamiento, el primero es en la pubertad. La mitad de los hombres tiene un agrandamiento de próstata a los 60 años de edad, y a los 85, el 90 por ciento de los hombres tiene un agrandamiento de próstata.

A medida que la glándula aumenta, obstruye con el flujo de orina en la uretra. Esto incrementa la función de la vejiga para eliminar la orina. Con el tiempo el problema se agrava y con frecuencia la vejiga no llega a vaciar toda la orina.

Causas

Sus causas más corrientes son el envejecimiento y la presencia de andrógenos u hormonas sexuales masculinas.

Síntomas

• Micción vacilante o intermitente.
• Disminución de la fuerza y adelgazamiento del calibre del chorro urinario.
• Síntomas irritativos como disuria (dolor, molestia o sensación urgente que se presenta al orinar).
• Frecuencia urinaria, nicturia (aumento de la frecuencia urinaria nocturna), y urgencia por ir al baño.
• Dificultad para empezar a orinar.
• Permanencia de la dificultad tras haber orinado.
• Sensación de no haber vaciado la vejiga por completo

El agrandamiento de próstata puede hacer que sea más difícil orinar.

No todos los hombres que tienen un agrandamiento de próstata experimentan los síntomas. Los síntomas pueden ser leves debido a que el músculo de la vejiga es capaz de compensar la presión del agrandamiento de la próstata sobre la uretra. La presión de la próstata en la uretra produce una corriente interrumpida o débil de orina.

Las complicaciones severas pueden ocurrir si la vejiga no se vacía por completo. La orina que permanece en la vejiga puede producir el crecimiento bacteriano, que puede causar infecciones en el tracto urinario. Además, los cálculos urinarios se pueden formar en el revestimiento de la vejiga debido a una acumulación de restos y productos químicos.

Los vasos sanguíneos rotos pueden producir sangre en la orina, a menudo debido a venas desgarradas o ampliadas en la superficie interna de la próstata. La sangre en la orina también se puede producir por el estiramiento de la pared de la vejiga. Si no se trata, la orina retenida en la vejiga puede ascender hasta a los riñones, lo que puede producir lesiones e insuficiencia renal.

Un tratamiento sencillo y efectivo: el Turis

El 40% de los hombres sufre patologías de próstata. Uroclínica presenta un procedimiento de última generación, en el tratamiento de afecciones benignas de la glándula masculina.

A partir de los 30 años la próstata –glándula del aparato reproductor masculino- comienza a crecer por el proceso natural de envejecimiento. Ese aumento de volumen en muchos hombres ocasiona problemas al orinar ya que al presionar la uretra torna al conducto más estrecho.

Esta problemática es más habitual de lo que se piensa. En la actualidad aproximadamente un 30% de los hombres de más de 50 años, el 40% de los mayores de 60 y hasta el 50% de los que tienen más de 70 padecen los efectos de la próstata agrandada. En esos parámetros, 3 de cada 10 hombres deben someterse a intervenciones quirúrgicas de la llamada hiperplasia prostática benigna (HPB) no cancerosa, es decir el agrandamiento prostático, con los riesgos que esto conlleva.

Ahora Mendoza de la mano de Uroclínica dispone de la más avanzada técnica para dar solución a la patología. A través de la incorporación del Vaporizador Turis, tecnología de vanguardia en el mundo, se disminuyen los riesgos de la intervención y el paciente no requiere internación luego del procedimiento. El Dr. Joaquín Silva, Director Médico de Uroclínica explica que “el agrandamiento de la próstata causa problemas en la micción como flujo de orina débil, goteo tras orinar, sensación de no vaciar la vejiga y la necesidad de orinar muchas veces durante la noche. Lógicamente esto afecta la rutina diaria de los hombres y hay que dar una solución efectiva no solo por la calidad de vida sino porque además se pueden generar infecciones graves del tracto urinario y hasta insuficiencia renal”.

El Vaporizador Turis es una opción quirúrgica novedosa “es una evolución con la que estirpamos el tejido prostático con seguridad y menos agresividad y el paciente tiene un post operatorio de apenas unas horas en observación en la clínica” agrega. Por su parte el Dr. Gustavo Silva Jefe del Departamento de Cirugía de Uroclínica, afirma que “este procedimiento brinda seguridad al paciente y un máximo de efectividad en la solución a sus problema. Es la técnica que se utiliza en las principales clínicas urológicas del mundo y la trajimos a la provincia convencidos que es el mejor procedimiento para el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna (HPB)”.

“Además Uroclínica a través de su fundación en formación, realizará tratamientos sin costo alguno para pacientes sin recursos” adelanta Gustavo Silva.

 
 
 
 
 
         
Clínica Especialidades Turnos
Home Masculinas 261 4280921 / 4274216
Quienes Somos Femeninas  
Servicios   Contacto
Investigacion Noticias info@uroclinica.com.ar
Estructura y Tecnología Noticias Paso de los Andes 45 - Mendoza
Pacientes Prensa Todos los derechos reservados 2012
Uroclínica CPA S.A.